Ingecom crece a lomos de la ciberseguridad

Ingecom abrirá este año oficina en Italia y quiere llegar a los 50 millones de facturación en 2020. Además, no descarta comprar otro mayorista que le acerque a la pyme

Publicado el 17 Jul 2018

Javier Modubar, CEO de Ingecom.

El negocio de la seguridad informática va como un tiro. El mercado en general crece en España por encima del 10%, según varias fuentes, y el mayorista Ingecom, un especialista en este terreno, avanzó en el segundo trimestre del año un 41% y espera acabar este ejercicio en 25 millones de euros en ingresos. A pesar de todo, Javier Modubar, el incombustible CEO y fundador de la compañía, que ya tiene 29 empleados y más de 20 marcas en catálogo, cree que en los últimos trimestres el negocio está dando síntomas de cierto agotamiento y que eso puede provocar que “la burbuja de la seguridad se pueda pinchar en cualquier momento”.

“Cuesta más sacar adelante los proyectos y los márgenes se están reduciendo”, reconoce Modubar, que achaca los problemas sobre todo a la “burbuja de costes, sobre todo en recursos humanos”. Modubar aclara que se trata de un fenómeno global, y que no sólo está circunscrito al mercado español. En todo caso, la evolución de Ingecom parece desmentir los augurios de su fundador. Y es que en cuatro años la compañía ha multiplicado por cuatro sus ventas. Además, el mayorista con origen en Bilbao planea abrir en breve una oficina en Italia, aunque todavía sopesa si en Milán o en Roma.

Modubar dice que ahora Ingecom disfruta de una mayor cobertura geográfica, tiene un equipo comercial y técnico más amplio y más fabricantes en su portfolio. De hecho, aunque sus marcas más potentes son Forescout, Alienvault, Rapid7 y Sealpath, en los últimos meses ha incorporado cinco nuevas enseñas: Cymulate (simulación de ataques), Hdiv (protección de aplicaciones), Mojo (seguridad Wireless), Terafence (IoT) y Viewtinet (big data).

Modubar defiende un modelo de negocio diversificado donde los fabricantes que distribuye no compiten entre sí, sino que crean una solución global y van añadiendo capas de seguridad al cliente y a la oferta del integrador. Además, el directivo vasco apuesta por compañías emergentes que pueden tardar hasta un par de años en dar lugar a proyectos en clientes. En todo caso, Modubar reconoce que el mercado se mueve muy rápido, que hay muchas adquisiciones y que, por eso, es complicado mantener la coherencia en el catálogo, lo que a veces da lugar a apuestas equivocadas, como la que hizo hace unos años por Damballa, “que funcionó en Estados Unidos, pero no en España”.

Compra de un mayorista dirigido a la pyme

Además de seguir engrosando su portfolio y de abrirse al mercado italiano, Modubar no descarta comprar un mayorista en España que esté más centrado en las cuentas medianas y pequeñas. Sería la manera de complementar su negocio actual, donde cuenta con 50 integradores muy activos que van sobre todo a las grandes empresas y la administración. Por último, el directivo reconoce que en los últimos años, y a la vista del despegue de la compañía, varios mayoristas multinacionales se han acercado para comprarle el negocio, pero él siempre ha declinado. Quiere seguir al mando de una firma que para 2020, si se materializa la hoja de ruta, rondará los 50 millones de euros en ingresos, el doble que este año.

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Juan Cabrera

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