El consejero delegado de Orange, Jean-Marc Vignolles, ha adelantado durante el vigésimo cuarto Encuentro de las Telecomunicaciones que está teniendo lugar en Santander, que su compañía destinará 500 millones de euros durante dos años con objeto de adaptar sus redes a las nuevas necesidades de los usuarios. “Es un ambicioso plan completo de renovación de nuestra red gracias a una elevada inversión”, ha indicado Vignolles, quien destaca la renovación de más de 15.000 emplazamientos y la presencia de equipos que interconectan voz y datos por IP, “con un 20% de mejora en disponibilidad en red”; así como la presencia de tecnología EDGE para asegurar los 384 Kbps.
Para Orange, este paso se debe al crecimiento exponencial del uso de los servicios de Internet, en especial a través de la banda ancha móvil. La evolución será hacia ‘todo IP’, renovando la red de acceso y transmisión móvil y mediante la creación de una red convergente para fijo y móvil, de tal modo que los nuevos equipos multiRAN estarán preparados para las nuevas tecnologías HSPA+ y LTE. El portavoz de Orange explicaba que “eliminaremos tecnologías antiguas e iremos a una red convergente fijo-móvil todo en IP para soportar los nuevos servicios IMS”.
Jean-Marc Vignolles entiende que supone “una inversión ambiciosa”, que requiere mayor disposición de espectro, “por lo que el espectro de 900 MHz es necesario para ofrecer servicios de banda ancha a la vez que tendrá que haber una redistribución suficiente; en conclusión, necesitamos espectro y un mercado competitivo y regulatorio estable”.