Alfredo Yepez, vicepresidente senior y director general de HPE para América Latina, y Sur de Europa publicó recientemente en el Anuario de Computing el siguiente párrafo: «En 2024 hemos acompañado a las organizaciones en su aceleración hacia la transformación digital. Redefinir modelos de negocio y promover prácticas sostenibles es una misión compartida en nuestro esquema”
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¿Cómo resumirías los principios básicos de HPE en este momento?
Como bien conoces, nuestra estrategia se centra en proporcionar soluciones que van desde el extremo hasta la nube, apuntando hacia el entorno híbrido que es la decisión por la que se inclinan las empresas. Entendemos que el mundo va a ser híbrido. Pero encima de eso, una de las cosas que proyectamos también es cómo hacer esto de la manera ética y correcta y también proporcionando las herramientas de control y gestión de las plataformas.
¿Y cómo se traduce esto en términos de la tecnología específica que ofrece HPE?
GreenLake es nuestra nube híbrida por diseño, donde integramos hardware, almacenamiento, cómputo, con las nubes públicas. Dentro de GreenLake proporcionamos interconectividad entre la plataforma y entorno público. Con respecto a la primera capa, hemos anunciado Virtual Machine Essential, una solución que permite gestionar y aprovisionar máquinas virtuales de forma eficiente y sencilla. Una capa superior tiene que ver con la operatividad y la observabilidad y por encima, está Morpheus, que es la que nos permite gestionar todos los componentes de la infraestructura de manera automatizada e inteligente. Luego está la parte de conectividad de todos los dispositivos de almacenamiento con el Data Fabric. Y todo esto lo protegemos con una capa de backup que viene a consecuencia de la adquisición de Zerto. Y todo eso queda gestionado también con esquemas de seguridad y sosteniblidad. Tenemos un dashboard de gestión de sostenibilidad de toda la plataforma que permite a los clientes monitorear en qué están consumiendo y direccionar los gastos a aquellas unidades de negocio que así lo están requiriendo.

¿Cuál es la gran ventaja competitiva de HPE?
En una reciente visita a Israel, un cliente nos comentaba que deseaba la experiencia del cloud público, pero dentro de su centro de datos. Y eso es precisamente lo que viene ofreciendo GreenLake, la economía y la flexibilidad de una nube pública dentro del ámbito privado de un centro de datos, pero siempre entendiendo que alguna porción se va a mantener en la nube pública. Por eso nunca forzamos a los clientes a que se decanten por una u otra modalidad.
Entonces… ¿cuál es la tendencia actual en cuanto a la adopción de la nube?
Hay factores que pueden generar un alto porcentaje de repatriación de aplicaciones hacia entornos privados. Un ejemplo clave es la inteligencia artificial, donde la soberanía y confidencialidad de los datos son fundamentales. Además, cuando se maneja información sensible, ya sea de un usuario individual o de una entidad, las empresas, incluyendo las del sector público, se ven obligadas a mantener el control sobre esos datos. Esto impide que ciertos datos sean alojados en la nube pública. Por esta razón, han surgido nuevas soluciones como ‘Private Cloud AI’.
¿Por qué HPE está abordando el terreno de la virtualización?
En el caso de Virtual Machine Essential, esta situación se ha visto impulsada por un evento clave: la adquisición de una importante empresa de soluciones de virtualización, lo que ha generado nuevas oportunidades en el mercado.
Nuestra decisión de avanzar en esta dirección se basó en la retroalimentación de los clientes, quienes buscaban una alternativa a las soluciones de virtualización existentes. Ante esta demanda, la compañía decidió apostar por Virtual Machine Essential, y esto, a su vez, aceleró la adquisición de Morpheus, lo que ha resultado en un gran beneficio para los clientes.

Mi labor es gestionar de manera eficiente para generar ahorros en la compañía, asegurando un impacto positivo en la organización.
¿Cómo está funcionando esta solución en el mercado?
En el Mobile World Congress, muchos de los clientes que nos pedían información de esto, cómo es la escalabilidad de la solución, cómo se gestiona económicamente, cuáles son las ventajas. Y una de las grandes ventajas es que el pricing de esa solución es basado por chip, por socket, no por core. Las soluciones de virtualización de otras empresas están basadas en core. Si el chip tiene 20 cores, pues serán 20 licencias. En el caso nuestro, un solo socket, significa un solo chip, y por ende, una sola licencia. Y lo hace extremadamente atractivo para los clientes.
HPE ha reportado recientemente un crecimiento del 17% en los ingresos. ¿Cuáles crees que han sido los puntos claves de este resultado?
Sí, efectivamente, la compañía reportó 7,9 billones de dólares como resultado, un crecimiento del 17%. La categoría de Edge o Aruba creció secuencialmente. Hybrid Cloud creció un 11%. En Hybrid Cloud están todas las soluciones relacionadas con GreenLake y el área de almacenamiento, dispositivos de almacenamiento, cabinas, etc. Ese reportó un crecimiento de 11%. Sin embargo, el que más creció fue el negocio combinado de servidores o cómputos, que creció un 30%. Esto se debe a un alto porcentaje de soluciones basadas en inteligencia artificial y ordenadores con GPU, y también hay una gran parte asociada a lo que son sistemas de High Performance Computing (HPC).
El negocio de High Performance Computing, ¿cómo está impactando los resultados de HPE?
Ese es el negocio que más está creciendo. Pero no es un negocio de altísimo margen. Tienen un margen mayor que un servidor tradicional, pero no son negocios de márgenes tan altos. Si ves los 10 supercomputadores del mundo, siete son de HP. Esos son negocios que tardan mucho tiempo en manufacturarse y que tienen un proceso muy largo hasta que los ingresos se reconocen. A veces, un trimestre puede tener un excelente resultado de rentabilidad, y otro caer dependiendo de cómo se reconocen esos proyectos.
Antonio Neri, su CEO global, sugirió que hay aspectos a trabajar para seguir progresando, ¿qué elementos estáis valorando?
Sí, la compañía está cambiando la forma en la que redacta los contratos para esos grandes negocios. Ahora, para estos proyectos, vamos a poner cláusulas de anticipación de pagos, lo cual nos permitirá reducir el impacto de tener que anticipar la compra de material para estas grandes soluciones.
¿Y cómo afecta la reciente decisión de reducción de costes que implica el despido de 2,500 empleados? ¿Cómo impacta esto en España?
Debemos esperar el alineamiento que nos indique la firma. Mi labor es gestionar de manera eficiente para generar ahorros en la compañía, asegurando un impacto positivo en la organización. En el contexto de España, mi objetivo es optimizar la productividad, y si en algunos países esta no alcanza los niveles esperados, reasignar recursos para minimizar el impacto.
¿Y cómo ves la adquisición de Juniper Network?
Es una adquisición positiva porque complementa nuestro portafolio de redes. En cuanto a los problemas legales, estamos apelando, y hemos sido rápidos en el proceso, lo que es inusual. Si va adelante, fortalecerá mucho nuestra oferta en términos de conectividad.
Es inevitable hablar de la guerra de aranceles abierta, ¿de qué manera puede afectar a los precios de sus soluciones tecnológicas?
En la época de la pandemia decidimos diversificar nuestra cadena de suministro. Antes, era natural tener todo centralizado en una sola planta. Vimos que, durante la Covid-19, eso funcionó, pero también nos hizo vulnerables. Entonces, empezamos a diversificar la ubicación de nuestras fábricas. Esto nos permite optimizar la logística de distribución, asegurando que los aranceles no generen un impacto negativo.
Por ejemplo, anteriormente gran parte de la distribución hacia Latinoamérica se realizaba desde nuestras fábricas en Ciudad Juárez, México. Allí se preparaban los productos, que luego eran trasladados a Houston para su integración antes de ser enviados a la región. Ahora, tenemos la posibilidad de optimizar este proceso enviando los productos directamente desde Ciudad Juárez a los países de América Latina o trasladándolos a la República Checa para completar el ensamblaje y posteriormente distribuirlos desde allí.
¿Entonces, sois optimistas de cara a las previsiones de crecimiento de la empresa?
Ante estos escenarios, siempre identifico oportunidades. También he considerado la posibilidad de expandir la manufactura a países que ofrecen incentivos fiscales. Si bien en el pasado la empresa optó por una estrategia centralizada en México, el contexto actual podría ser una oportunidad para reevaluar el modelo de distribución de componentes y diversificar las ubicaciones estratégicas. Esto podría representar un beneficio para nuestras operaciones en Europa.
Ya centrándonos en España, ¿cómo ves la situación del mercado español?
En España, la transformación digital es una necesidad obligatoria. La inteligencia artificial sigue siendo clave, y en cuanto al mercado, veo un cambio en cómo las empresas consumen tecnología. Cada vez más, están adoptando esquemas OPEX (gasto operativo) en lugar de CAPEX (gasto de capitalización). Este modelo de consumo recurrente fue el que más creció y es el que ha visto mayor aceptación, especialmente entre las grandes corporaciones. Si bien siempre habrá un segmento del mercado más transaccional, las grandes corporaciones están migrando a infraestructuras basadas en contratos de consumo variable.

¿En qué sectores estás percibiendo con más potencial?
Prácticamente todos los sectores: finanzas, manufactura, defensa. De hecho, el sector de defensa es una oportunidad importante. En defensa, debido a la relación con los presupuestos, hay una demanda potencial que podemos aprovechar.
¿Y cómo está la situación con la nueva Ley de Inteligencia Artificial en España?
En cuanto a la Ley de Inteligencia Artificial en España, nuestra posición es fomentar el uso ético y humano de la IA. Es algo en lo que nos enfocamos, y creemos que hay un gran beneficio, pero también es fundamental que se controle y gestione adecuadamente. Tenemos un comité de ética dentro de la compañía para gestionar todo lo relacionado con la inteligencia artificial. Participaremos en las iniciativas regulatorias que consideremos alineadas con nuestros principios corporativos, pero también nos reservamos el derecho de rechazar aquellas que no lo estén.
¿Estás de acuerdo con la idea de que Europa tiene una legislación más estricta en cuanto a la innovación?
Sí, puede ser. Viví muchos años en Estados Unidos y ahora estoy aquí en Europa, y son países con comportamientos muy diferentes. En España, por ejemplo, he visto un enfoque en sostenibilidad que no he visto en otros lugares. Europa tiende a tener más legislación y control, lo que puede llevar a una mayor estandarización. En Estados Unidos, por ser un país más grande, las decisiones tienden a ser más autónomas.
¿Crees que Europa se está quedando atrás en términos de competitividad?
No creo que se esté quedando atrás. Si miramos las grandes inversiones que están llegando a España, podemos ver que las empresas están reconociendo el potencial del mercado. Además, las regulaciones, aunque sean estrictas, brindan estabilidad y seguridad, lo que es beneficioso a largo plazo. Al final, la industria necesita mecanismos de seguridad, como los seguros. A veces no nos gustan, pero cuando los necesitamos, los valoramos.
Externamente, seguiremos avanzando con nuestra plataforma GreenLake y nuestras soluciones basadas en software como servicio. La innovación continúa, especialmente con el uso de nuevas tecnologías como el enfriamiento por agua en nuestros sistemas
¿Qué nos puedes decir sobre el futuro de HPE en los próximos años?
En los próximos tres o cuatro años, en HPE vamos a continuar aprovechando la inteligencia artificial tanto para procesos internos como externos. Para la parte interna, ya tenemos herramientas basadas en IA generativa, que optimizan nuestros procesos. Externamente, seguiremos avanzando con nuestra plataforma GreenLake y nuestras soluciones basadas en software como servicio. La innovación continúa, especialmente con el uso de nuevas tecnologías como el enfriamiento por agua en nuestros sistemas.
En cuanto a la IA, aunque Nvidia sigue siendo un socio clave, también estamos viendo que existen otras soluciones basadas en CPU tradicionales que ofrecen un coste mucho más bajo. No queremos forzar a los clientes a elegir una solución sobre otra; queremos que ellos tomen las decisiones basadas en lo que necesitan. Seguiremos apostando por la diversidad de opciones, tanto de hardware como de software, para adaptarnos a las diferentes necesidades del mercado.